El piloto colombiano tuvo un auto con suficiente potencial en la NRA 500, como para finalizar dentro o cerca del top-10. No obstante una vibración por una posible llanta suelta lo obligó a ingresar a los pits para una detención no programada que le costó caer 3 vueltas por detrás de los líderes.

El óvalo de Texas fue un trazado donde el Chevy SS #42 del bogotano tuvo un buen rendimiento, pues en la segunda parte de carrera logró recuperar 2 de las 3 vueltas eprdidas y llegar hasta el puesto 20. Sin embargo la esperada bandera amarilla para recuperar la última vuelta nunca llegó y cruzó la meta en dicha posición, una vuelta abajo del eventual ganador Kyle Busch (#18 Toyota Joe Gibbs Racing).

El colombiano comentó para la prensa:

“No era el final que esperábamos, desafortunadamente caímos tres vueltas abajo y tuvimos que apostar a la estrategia el resto de la noche. Los chicos nunca se rinden y realmente necesitamos un resultado positivo para dar vuelta las cosas.”

En el campeonato el colombiano escaló tres posiciones, ahora es 27mo con 125 puntos, a 144 de Jimmie Johnson, líder del campeonato. La próxima fecha será el domingo 21 de Abril en Kansas Speedway.

— Con información jpmontoya.com