El bogotano tuvo que encontrarse nuevamente con la mala suerte en la Copa Sprint, en esta ocasiòn al ser victima por segunda semana consecutiva de un error en los pits al quedar con una llanta suelta. Lo que parecía ser un sólido top-10 se transformó en un puesto 27 en la meta.
Es dificil encontrar más justificaciones técnicas o deportivas en lo que ha sido el peor comienzo de temporada para el colombiano en la máxima división de NASCAR. Durante las 8 primeras fechas del año ha sucedido de todo: errores en los pits, fallas mecánicas, accidentes y errores de conducción, y todo se ha juntado en cuestión de tres meses. La paciencia de Montoya (corta de por sí) se ha colmado este fin de semana en Kansas.

Según se ha difundido a través de medios de comunicación, Juan Pablo tuvo un intercambio muy duro de palabras con el equipo luego de verse obligado a entrar a los pits durante la carrera de kansas tras la falla con la llanta suelta. Incluso los encargados de las comunicaciones en NASCAR han tenido que cortar esa transmisión para evitar que saliera en difusión durante la competencia, lo que habla del nivel de conversación.

No es para justificar la forma en que podría haberse expresado Montoya, pero si es una muestra clara que el colombiano está exigiendo mejoras notables en el funcionamiento del equipo. De hecho, el piloto bogotano ha escrito este lunes que se encontraban en reunión con todo el equipo para dar un giro definitivo a esta situación. Solo resta esperar por mejores resultados.

Con su P27 en la meta de la STP 400 en Kansas Speedway, Montoya se mantuvo 27mo en la tabla general, con 142 puntos y a 169 de Jimmie Johnson, cómodo líder de la categoría.

La próxima prueba será este sábado 27 de Abril en Richmond, con la Toyota Owners 400.