Las emociones vividas en la Toyota Owners 400 por parte de los fans de Juan Pablo Montoya hace mucho tiempo no se veían. Y es que el bogotano ha entregado una de sus mejores actuaciones al volante en los últimos años, apoyado en un auto afinado y un equipo de pits que realmente cambió su actitud luego de seis semanas de malos resultados.

Ese es el verdadero acto honorable y destacable de este cuarto lugar: el hecho que las últimas 6 competencias habían estado marcadas por las fallas mecánicas y los errores absurdos en los boxes. Una reunión del equipo durante esta semana (seguramente no muy alegre, aunque puede que nunca lo sepamos con certeza) ahora podría entenderse como el punto de inflexión que derivó en la mejor actuación del colombiano en más de un año. Lo cierto es que el auto siempre ha tenido una buena velocidad, pero fallas mecánicas, errores de conducción o de equipo habían privado la opción de acumular buenos resultados.

Nada de eso se dio en Richmond en la noche de este sabado 27 de Abril, en una fecha que estuvo a punto de entrar a la historia grande de NASCAR y del deporte motor latinoamericano y colombiano. Luego de haber rodado toda la competencia dentro del top-10, una acertada estrategia de su jefe de equipo Chris Heroy le dio a Montoya el liderato de la carrera a 75 vueltas del final. Desde allí supo administrar sus neumáticos, su combustible y aprovechando el aire limpio (fundamental en Richmond) tomó ventaja en cada uno de los reinicios que tuvo como líder.

La ventaja sobre sus contendientes cercanos (Kurt Busch y Kevin Harvick) osciló siempre entre medio y un segundo. A 5 vueltas del final Harvick se habría dado por vencido, pero el auto averiado de Brian Vickers reventó un neumático, lo que reagrupó los autos para un final en “Green-White-Checkered”. Montoya supo que no era el momento para esa bandera amarilla, pero lo tomó como un reto más.

Una entrada a pits (que luego el bogotano consideraría “necesaria”) le dió cauchos nuevos para el remate final a dos vueltas, sin embargo la linea superior en el reinicio (comandada por su coequipero Jamie McMurray quien largó 2do) no fue rápida, y el interior del óvalo sacó ventaja. Tras hacerse cargo de los autos lentos, arrivó a la meta en la cuarta ubicación, su mejor resultado del año y cortando una racha de 29 carreras sin tener un top-10.

Con este resultado escaló 3 posiciones en el campeonato, y ahora se ubica 24to. La próxima fecha del campeonato será en Talladega, una pista en la que a Montoya se le han dado resultados positivos constantemente. Podrá ser el escenario para su esperada victoria en un óvalo de la Copa Sprint?