La vida de Carlos Muñoz ya no será la misma luego de su espectacular debut en las 500 Millas de Indianápolis. Para nosotros como aficionados tampoco lo veremos de la misma manera de ahora en adelante. Su andar en esta competencia, ante los ojos del mundo, merece una ovación de pie.

Bien lo dijo nuestro amigo Diego Mejía: ha nacido una nueva estrella. Carlos Muñoz, hasta ahora desconocido por muchos colombianos, ha dejado de ser un anónimo para la mayoría después del 26 de Mayo de 2013. Su histórico segundo lugar, que nos permitió soñar con un eventual segundo triunfo para un colombiano en esta catedral del automovilismo, lo ha convertido en una verdadera personalidad en la Indycar Series. Nosotros tuvimos la oportunidad de estar ahí, a través del lente de Andrés Gutiérrez quien ha capturado todas las fotos de este artículo.

La carrera de Muñoz inició de forma consistente, desde su segundo lugar en la grilla. Luego de sobrevivir a las dos primeras curvas el objetivo era mantener el ritmo de punta, y así lo hizo nuestro joven bogotano. A pesar de ser superado por autos como los de sus coequiperos Marco Andretti y Ernesto Viso, así como el Penske Chevy del brasilero Helio Castroneves, Muñoz estuvo siempre en el lote de punta. Su velocidad y ritmo de carrera fue siempre similar al de los líderes, y por momentos superior.

En las detenciones en pits, sin embargo, solía perder tiempo. Luego confesaría Carlos que no entrenaron muchas detenciones, algo que los equipos de tiempo completo de Indycar ya conocen a la perfección. Llegó a caer hasta el 14to lugar, pero desde allí inició una remontada espectacular ayudado por las largas tandas bajo bandera verde que tuvo la edición 97 de esta mítica competencia.

En la vuelta 183, luego de su remontada tomó el liderato de la carrera. Aunque posteriormente debió ingresar para su última detención en los pits, la definición ya estaba planteada entre tres autos de Andretti Autosport, y uno del KV Racing: Muñoz, Marco Andretti, Ryan Hunter-Reay y Tony Kanaan iban a decidir al ganador de esta carrera.

En el último reinicio de la competencia, en la vuelta 197, Muñoz atacó por fuera a Hunter-Reay, y a su vez Kanaan aprovechó la succión del Chevy del campeón de Indycar para atacarlo por en lado interno. Así las cosas, Muñoz tomó control del segundo lugar y Kanaan capturó el liderato, justo cuando el auto Honda de Dario Franchitti perdió el control y chocó contra el muro en la curva 2.

La carrera finalizó bajo bandera amarilla y allí se desató la fiesta, con más de 300.000 personas vitoreando a uno de los pilotos más populares de la categoría que logró su sueño luego de 8 intentos y frustraciones. Para todos también fue sorprendente el desempeño de Muñoz, a quien fueron a saludar tras la carrera por cientos a su garaje.

Carlos no suma puntos relevantes para el campeonato de Indycar, pero sin dudas esto ha sido un antes y despues en su carrera deportiva.