Juan pablo Montoya, ganador de la Indy 500 en el año 2000
Foto: archivo Indycar

Para las generaciones mas veteranas el nombre de Indianapolis ha estado en la escena deportiva nacional desde la decada de los 80, cuando el gran paisa Roberto Jose Guerrero obtuvo dos segundos puestos en esta competencia.

Uno de ellos, en 1987, fue mas llorado que festejado, debido a que a pocas vueltas del final cedió el liderato al fallar el embrague de su auto en la última detención en pits.

Para las nuevas generaciones el significado de Indianápolis está directamebte relacionado con Juan Pablo Montoya. Nuestro héroe bogotano vuelve este fin de semana a esta pista en donde ha tenido grandes actuaciones y resultados legendarios, donde la cereza de su colección es la Indy 500 del año 2000.

Esa carrera histórica empezó mucho antes de pisar la pista. La guerra entre categorias del open wheel de Estados Unidos, entre CART e IRL, puso como un reto interesante llevar algunos equipos de la segunda categoría a la primera, y Chip Ganassi fue el primero en impulsar esta idea tras 5 años de ver la Indy 500 sin sus equipos tradicionales. La oportunidad de correr esta historica carrera llegó para el bogotano.

Pero otra lucha se creó cuando los pilotos expertos de IRL pusieron en duda el talento de Montoya. Al Unser Jr, bicampeón de la carrera en 1992 y 1994, indicó que habia que tenerle respeto al speedway. Montoya se limito a decir que era un óvalo compuesto por 4 curvas iguales, como es la realidad del diseño (aunque los pilotos aseguran que, producto de las tribunas, cada curva se ve diferente).

Y cuando en el “Pole Day” el colombiano llevo al Panoz G-Force Oldsmobile #9 a la segunda posicion de partida, se callaron las criticas por la supuesta subestimacion de Montoya hacia la tradición de Indy. Estaba claro que el colombiano iba por el triunfo.

El día de la carrera la presión y los nervios se acentuaron mas producto del clima que retrasó la partida de la carrera. Pero el mal tiempo se fue y las míticas 500 se cumplieron aquella tarde de domingo.

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El primer objetivo era no cometer errores. Juan Pablo estuvo siempre controlado de cerca por las indicaciones de su jefe Chip, y cumplio a rajatabla con sus objetivos.  Cuando su gran rival de carrera Greg Ray (entonces campeon de la IRL) chocó, quedó abierto el camino para que Montoya escribiera su nombre en la rica historia del Speedway.

Los miedos de 1987 aparecieron en muchos de quienes estábamos viendo en vivo esta carrera con la voz de Diego y Germán Mejía en el relato. Pero nada de eso pasó. Tras 167 vueltas lideradas el colombiano cruzó la meta y nos abrazamos en un solo grito feliz, de ver finalmente nuestra bandera y nombre en lo más alto de esta prestigiosa competencia. Juan Pablo Montoya lo había conseguido.

Despues vendrían otras escenas de Montoya en este trazado, un poco menos ganadoras pero siempre igual de emocionantes. Y asi fue que se bordó el nombre de Indianápolis en nuestra ideología de carreras para siempre, con el empujón inicial y fundamental de Roberto Guerrero y la hazaña posterior de Montoya.

El nivel mostrado por Montoya en una sola competencia le dio para ser seleccionado por fans de todo el mundo dentro de la grilla de The Greatest 33 en los 100 años de Indianápolis, en una votación realizada en 2011.

Una curiosidad fue que ganó la carrera desde la 2da posición de partida, algo que no ocurría desde que Mario Andretti se alzó con su único triunfo allí, en 1969.

A continuación pueden revivir la transmisión de Caracol TV con Germán y Diego Mejía de aquel día memorable para el deporte colombiano: