Calderón cerró su temporada 2013 con una arriesgada maniobra que demuestra sus ganas de sobresalir en el automovilismo mundial. Así finalizó en Hockenheim su año en la F3 Europea.

Dos caras tuvo la clausura de la F3 Europea para Tatiana Calderón. La primera se vio en las carreras 28 y 29, corridas el sábado 19 de octubre, en ambas la colombiana debió sentarse pacientemente en la última sección de la largada, pero en ambas remontó puestos. Aunque la clasificaciones no fueron buenas, ella demostró que su concentración y constancia sí, Tatiana Partió 28 y 27 en cada carrera, pero terminó 21 y 22 respectivamente.

La otra cara apareció el domingo, junto con la lluvia. Hockenheim estaba empapado y el semáforo dio la salida bajo una nube gris. Calderón partió desde el puesto 25 y 8 vueltas más tarde ya había subido al 20. Cerrando ese giro ella trató de adelantar a Richard Goddart metiéndose por dentro en la curva 6 pero la lluvia le negó el agarre que requería para arrebatar la línea de carrera, Tatiana terminó golpeando a su contrincante y llevó la peor parte dentro del choque ya que perdió su alerón y torció la suspensión delantera.

Esta jugada y otras a lo largo del año demostraron que Tatiana Calderón es una piloto arriesgada que siempre busca empujar los límites y asustar a sus rivales. Ya sea en pistas desconocidas o bajo la lluvia, ella siempre encuentra la forma de hacer visible su estilo de manejo y arañar mejores resultado.

Revolviendo emoción con resignación, así termina el 2013 para la corredora colombiana. Aunque esta temporada dentro de la Fórmula 3 europea no entregó puntos, sí proporcionó una oportunidad para conocer todos los grandes circuitos en que se corre en el viejo lado del planeta. Demostró que con solo 20 años ella está alcanzando los niveles de experiencia de pilotos mayores y con más giros, y aseguró que viene mucho más en la carrera de Tatiana Calderón.