El 2013 fue un año de aprendizaje para el piloto bogotano Sebastián Saavedra, quien tuvo momentos difíciles pero demostró de lo que es capaz con un auto complicado y un equipo en donde ha tenido un rol más de ser preparador de autos que corredor con los mismos.

Reacciones fuertes a una temporada complicada

En general la temporada de Saavedra no fue la esperada por él ni por sus fans. Los abandonos por accidentes con otros pilotos fueron una desafortunada constante, especialmente en la parte media del año. Basta recordar las reacciones fuertes de “Savage” en Indianápolis tras ser chocado en un error infrantil por Pipa Mann, o en Detroit tras abandonar en una de las carreras por un accidente con el auto de Marco Andretti.

Momentos de furia para Saavedra: Indianápolis | Detroit | Sonoma

Pero esto no es señal de un mal comportamiento de Saavedra. Lo que pretendemos aquí es mostrar, con estas reacciones, cómo Saavedra pudo trabajar duro durante todo el año para dar vuelta estos resultados adversos y poder llegar a mostrarse como un piloto consistente cuando no fue víctima de hechos fortuitos.

De hecho, una de las cosas que más valoró Saavedra -y que quien les escribe pudo sentir en persona- fue el calor de los fans que lo acompañaron en sus carreras a lo largo del año. En Indianápolis, el día previo a la gran carrera Sebastián fue muy receptivo con el público que llegó hasta el Speedway, y a través nuestro envió un saludo a todos los colombianos agradeciendo el apoyo de todo el país.

Y otra de esas muestras de cariño del público se dio en el concurso #GraciasSebSaavedra que realizamos para valorar el trabajo del colombiano durante este año difícil. Las muestras de cariño de los fans, así como la respuesta del propio Saavedra, fueron efusivas y dieron cuenta del valor que se le dio al trabajo duro de Sebastián a lo largo del año.