Un año donde sucedió de todo para el piloto más exitoso y popular que ha tneido nuestro país en toda su historia: una temporada en NASCAR con opciones muy claras de haber triunfado, luego de un verdadero revolcón a nivel organizativo; luego la incertidumbre por no conocer su futuro en la categoría, seguido por la confirmación de parte de Chip Ganassi de cerrar un ciclo que se inició con mucha expectativa pero que nunca generó los frutos que se esperaban.

Después los dos anuncios más importantes del año para el deporte motor en Colombia: la confirmación de la Carrera de Estrellas 2013 en Medellin, rodeado de muchos de los talentos que nos representan en el exterior, y la firma de su regreso a la Indycar Series con el equipo más exitoso de la historia de la categoría.

Todo esto pasó en 12 meses en donde los fans pasamos por toda clase de estados de ánimo: desde la expectativa y esperanza de verlo triunfar en NASCAR como lo fue desde 2007, pasando por la decepción al ver que los resultados no llegaban, hasta la emoción y alegría que despertó en los colombianos -los fanáticos de siempre y los seguidores esporádicos- al recibir la noticia del acuerdo entre Montoya y Penske.

Todo esto lo vamos a revivir en esta entrega de #ElAnuarioCMF, porque Montoya nos dió mucho de qué hablar en este 2013.

La montaña rusa de NASCAR (I)

Como fue durante siete años, con la Daytona 500 los colombianos arrancamos con la misma expectativa: este será el año de las victorias de Montoya. Este año lo veremos ganar en los óvalos. Este año va a estar en el Chase. Este año lo veremos en Victory Lane en Indy, o en Sonoma, o en el Glen, o en Daytona.

Lo cierto es que se intentó, pero nada de eso pasó. Todo lo contrario: la temporada inició con una sucesión de fallas mecánicas, errores de manejo, errores en los pits, accidentes en donde Montoya fue una víctima de las circunstancias.

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Tan difícil fue la situación en el arranque de su séptimo año en Copa Sprint, que Chip Ganassi tuvo que “sacar la escoba” y cambiar a varios de sus mecánicos, buscando corregir el rumbo de las carreras que mostraban un auto por momentos consistente pero que no se lograba traducir en resultados y finales de acuerdo al plan. Terminar en el puesto 20 se volvió una tendencia.

Sin embargo, luego de los cambios salió una pequeña luz que revivió la esperanza de ver victorias y un mejor final de temporada: Richmond, 27 de Abril de 2013. Tras muchas idas y vueltas, el equipo de pits hizo su mejor trabajo del año para llevar a la punta a Montoya, quien manejó con firmeza durante las 400 vueltas pactadas en la Toyota Owners 400, y quedó a cuatro vueltas de ganar con contundencia producto de una bandera amarilla que interrumpió lo que era una victoria segura del colombiano.