Esta nota forma parte del especial Colombia en Indy → donde estaremos conociendo todo sobre la historia de Indianápolis y estaremos apoyando a los pilotos colombianos que estarán durante todo el mes de mayo en esta pista legendaria.

Te has preguntado por qué se celebra con leche en la Indy 500?
O por qué la grilla es de 33 autos?

En este primer especial sobre las tradiciones del Indianapolis Motor Speedway, vamos a ver por qué el ganador de la competencia no festeja con champagne sino con una botella fría de leche. Y además, veremos la historia detrás de ese inusual número de 33 corredores que toman la partida cada domingo del fin de semana del Memorial Day.

“La leche es la bebida de los ganadores”

Se dice que esta fue la frase que acuño el primer ganador que optó por esta bebida, que no tiene ninguna relación con el automovilismo en ningún otro lugar del mundo. Esta tradición se la debemos a Louis Meyer, tri-campeón de Indy 500 en 1928, 1933 y 1936. Fue, además, el primer piloto el lograr tres victorias en esta pista, algo que de inmediato lo catapultó al estatus de leyenda del deporte en Estados Unidos.

Su primera celebración con leche fue durante su segundo triunfo en 1933. Fue una solicitud directa de él: un vaso de leche. Anteriormente los ganadores tomaban champagne -a veces en exceso como fue el caso del francés Joules Goux en 1913, quien se bebió tres botellas en su festejo-, pero en esta victoria de Meyer la leche tomó su lugar.

Para su tercera victoria en 1936 nuevamente pidió la leche, pero en su lugar le entregaron una botella de suero de leche, una bebida entonces muy común en la producción agrícola del área. Un fotógrafo aprovechó la oportunidad y capturó para siempre la imagen de Louis Meyer festejando con su botella, y levantando tres dedos de su mano para indicar su triplete de triunfos en el Speedway. Inmortal.Todo se completó con la gestión de un publicista productor de leche, quien se aseguró que la bebida fuese desde entonces protagonista de los ganadores en la Indy 500. Solamente hubo dos momentos de excepción desde entonces:

– Entre 1947 y 1955 no se dio pues la producción del líquido bajó considerablemente en el área.

– En 1993, Emerson Fittipaldi festejó su segunda victoria con jugo de naranja, justificando su otro negocio como productor del cítrico en Brasil. A pesar que luego de esto se tomó la leche como dicta la tradición, los fans de la carrera no le perdonaron que hubiese desafiado a la historia, a tal punto que en su abandono el año siguiente fue abucheado por casi todos los asistentes al óvalo.

Once filas, tres por fila… una grilla única en el mundo

Seguramente el número 33 no es un número que uno espere ver en una grilla de partida en cualquier otra competencia. Pero en Indy 500 es el número obligatorio (la mayoría de veces) en la grilla de partida de cada competencia. Pero este número no fue por cábala ni por casualidad, hay una fórmula matemática detrás de esto.

Después de la primera edición el AAA (American Automobile Association) ente regulador en esa época asigno una fórmula para limitar el número de participantes, basado en la relación entre la longitud total del Ovalo (2.5 millas de extensión) y una distancia de seguridad entre coche y coche de casi 122 metros. Esto resulta en 33 vehículos.

No obstante ha habido carreras en las que no se tuvieron 33 autos:

– Entre 1916 y 1928 las grillas fueron de 40 autos.

– La grilla más grande: 1933, con 42 autos.

– En 1979 y 1997 compitieron 35 autos, permitiendo entrar a dos pilotos más en una “fila 12” debido a presiones entre los organizadores de la competencia (USAC y CART en 1979, y CART e IRL en 1997).

Video – Louis Meyer gana su tercera Indy 500 en 1936