Roberto José Guerrero - 1988

Esta entrevista hacer parte del especial #CMFenIndy →, donde revivimos la historia de Indianápolis y recordamos a los colombianos que han estado allí.

En una entrevista exclusiva con Colombia Motor Fans, Roberto José Guerrero nos habló sobre sus vivencias en el camino desde el kartismo, las fórmulas menores en Europa y F1, hasta llegar a la Indycar y competir en las 500 Millas de Indianápolis, carrera en donde tuvo muchas historias que compartió con nosotros.

Tuvimos la gran oportunidad de hablar de forma distendida con Roberto, uno de los pilotos más queridos y representativos en la historia del automovilismo colombiano, y enviarle algunas de las preguntas que Uds, nuestros fieles fans, enviaron a través de nuestra convocatoria en nuestro Fan Page facebook.com/ColombiaMotorFans →

A continuación les dejamos el audio completo de la entrevista, que aunque larga vale la pena escucharla. Pero también más abajo dejamos apartes de la entrevista donde se destaca el sacrificio y las vivencias de Roberto en la catedral del automovilismo en Estados Unidos.

Audio completo de la entrevista

El camino a Europa – sacrificios por un sueño

Ser piloto no es fácil. Lo hemos escuchado de todos nuestros pilotos: los sacrificios que se deben hacer son tremendos. Dejar de lado familia, amigos y vivencias que para un adolescente son normales, un piloto las debe poner en un segundo plano para poder crecer como deportista y profesional en el deporte motor.

“Mi papá empezo a correr karts en Colombia desde que yo tenía dos años. Eso fue un sueño desde que me acuerdo, hacerme un corredor”

Roberto nos contó sobre cómo su ida a Inglaterra, para estudiar en un principio, se convirtió en un medio para llegar a competir en la Fórmula 3 Británica, y desde allí ascender camino a la Fórmula Uno:

“Yo me acuerdo cuando yo logré convencer a mi papá que yo quería ir a estudiar ingeniería a Inglaterra, pero yo quería llegar a correr para cumplir mi sueño de llegar a la Fórmula 1. Yo llegaba a mi habitación en la universidad y decía ‘yo que estoy haciendo acá? podría estar en Colombia corriendo y pasándola bueno’ pero después de unos meses la cosa fue mucho más fácil. Así fue el comienzo.”

Cuando llegó a la máxima categoría, su cometido se cumplió: fue el primer colombiano en dejar nuestra tricolor en los libros de historia de la Fórmula 1:

“El hecho de haber llegado a la F1 fue mi sueño. Después de estar ahi el sueño se hace más grande, de estar con uno de los equipos mejores. Desafortunadamente nunca pasó, pero no me puedo quejar. El equipo era de muy pocos recursos pero el hecho de que yo estuve en la F1 fue algo muy bueno”.

Los altos más altos y los bajos más bajos

En su paso por la Indycar Series, y en particular en Indianápolis, Roberto pasó por sus mejores y peores momentos en su carrera deportiva.

“La transición fue muy fácil, el dueño de mi equipo [en F1] fue Morris Nunn, cuando se le acabaron los recursos él tuvo una oferta para ser ingeniero del equipo Bognotti-Cotter acá en Indycar, y él les dijo que me debían tener como piloto. Entonces nos movimos los dos de F1 a Indycar. Yo pensé en un principio que estaría uno o dos años en Indycar y volvería a F1, pero al final no se dió. Pero todo salió muy bien aquí.”

Dentro de las preguntas de nuestros fans, muchas tuvieron que ver con Indy 500, y Roberto habló con mucha tranquilidad sobre el tema, por ejemplo, contando sobre sus experiencias como novato en Indy:

“Lo bueno que tienen en Indianápolis es que tienen dos o tres días de prácticas para los novatos. A medida que uno anda mucho más rápido uno se acostumbra. Tienen un sistema muy bueno para los novatos. A mí me fue bien el primer año, clasifiqué séptimo y terminamos en segundo lugar.”

Y sobre la velocidad, que para nosotros como fans es impresionante, para Roberto no lo era tanto:

“Cuando uno lo pone de esa forma es una locura, pero cuando uno está en el carro cuando yo logré hacer el récord [en 1992] fue la más fácil de todas las veces que estuve en Indy. El carro era un sueño, facilísimo de manejar. Uno sentía que iba muy lento.”

Recuerdos buenos, como sus buenos finales en las 500 o su récord de clasificación en 1992, que se mantuvo por cinco años vigente. Y recuerdos negativos, como su fuerte accidente en 1987 en Indy que lo dejó en coma por 17 días. Y es que como él mismo nos dijo, con su período en Indycar “tuvimos los más altos de los altos, y los más bajos de los bajos”.

Incluso tuvo tiempo de confesarnos estrategias de su equipo en Indy 500 de 1992:

“El equipo tenía todo el apoyo de fábrica de Buick, y éramos el auto oficial de Lola. El equipo quería hacer la pole, y el auto siempre fue rápido cuando teníamos que andar solos. Siempre lideramos las prácticas una semana antes de la carrera, pero cuando teníamos tráfico no podía pasar ningún carro. [En clasificación] las cuatro vueltas las pude dar sin levantar el pie del acelerador, esas vueltas fueron un sueño.”

Sobre sus memorias fue muy directo en recordar sus dos mejores momentos: su primera victoria en Indycar en 1987 en el óvalo de Phoenix → y su récord de pista en Indianápolis en 1992.

“Emerson Fittipaldi fue mi héroe”

Dentro de sus recuerdos, pudimos hablar con Roberto sobre sus héroes y los pilotos con quienes compartió pista. Sin dudarlo, nos aseguró que Emerson Fittipaldi fue su piloto favorito,y nos contó sobre el llamado que recibió de parte de “Emmo” para que probara su auto del difunto equipo Copersucar.

También nos contó sobre el aprendizaje de los pilotos más experimentados en la Indycar y de cómo esto es más abierto en el entorno de las carreras de Estados Unidos, en lugar de lo cerrador que pueden ser loe europeos en este aspecto.

El momento del deporte motor colombiano

Sobre la actualidad de nuestro deporte, la respuesta de Roberto fue clara:

“Es excelente. Yo abrí un poco el camino pero fue Juan Pablo Montoya quien hizo diferencia. El hecho de haber estado él en F1, no solo haber estado como yo, sino también ganar siete carreras. Eso abrió mucho los ojos de los colombianos y les dio la oportundiad de venir aca y a Europa. El futuro se ve muy bueno. Es increíble que hay cuatro colombianos en las 500 Millas [de Indianápolis] y en la Indycar.”

Finalmente, remarcó que el deporte motor colombiano se ha ganado un espacio y un respeto importante a nivel internacional.

Muchos recuerdos, muchas memorias que nos dejó Roberto en esta entrevistam y a quien agradecemos por su tiempo y por todo lo que hizo por el deporte y por nuestro país. Esperamos que hayan disfrutado de esta entrevista tanto como la disfrutamos nosotros.