Celebrando un cumpleaños más de Mario Andretti, hoy dedicamos este especial de Colombia Motor Fans recuerda a los mejores momentos en pista del mítico piloto italo-americano.

Desde su llegada a Estados Unidos siempre estuvo rodeado de autos. Comenzando muy jóvenes junto a su hermano Aldo una carrera como pilotos, Mario empezó a destacarse en las viejas carreras de autos stock de la USAC y NASCAR, desde donde luego pasaría a la Indycar Series. De allí en adelante cambió la historia del deporte, convirtiéndose en el prmer gran referente del automovilismo estadounidense a nivel mundial.

1959: el Hornet Special de los Hermanos Andretti

Uno de sus primeros momentos destacables fue la conformación de su equipo familiar junto a su hermano Aldo. Corriendo en las pistas de tierra, modificaron un automóvil Hornet Special de 1948 para disputar los eventos realizados por la United States Auto Club (USAC) y los eventos de la entonces incipiente NASCAR.

Aldo tuvo un accidente muy fuerte y salió gravemente herido durante la carrera final de la temporada 1959, lo que lo obligó a retirarse el deporte y a Mario lo puso a replantearse si debía continuar con los riesgos que tenía el automovilismo. El propio Mario comentó años después “cuando iba camino al hospital a ver a Aldo, me preparé para ver lo peor y ví lo peor”.

Sin embargo, optó por continuar en la competencia, y gracias a este auto pudo llegar a correr en el circuito NASCAR.

1967: victoria en la Daytona 500

A bordo de un auto del legendario propietario Holman Moody, Mario Andretti se convirtió en campeón de las 500 Millas de Daytona en la edición de 1967. Tras un manejo impecable, Andretti llevó a la meta en primer lugar su auto, el cual manejó durante 10 fechas de la entonces llamada NASCAR Grand National Series (hoy Copa Sprint).

Moody fue campeón de la categoría con David Pearson en 1968 y 1969. Si Andretti hubiese seguido la senda de NASCAR, seguramente tendría en su poder esos títulos.

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1969: su Indy 500, su joya más preciada

“Mi vida no volvió a ser la misma desde que gané la Indy 500”.

Así lo ha resumido Andretti a lo largo de la historia, cuando se le pregunta por la trasecendencia de aquel triunfo en el brickyard en mayo de 1969. Manejando un auto Brawner Hawk del histórico Andy Granatelli y patrocinado por STP, Andretti no cometió errores y dominó la carrera de principio a fin, venciendo finalmente a sus principales rivales Bobby Unser y AJ Foyt.

Antes de este triunfo, Mario había sido segundo en las ediciones de 1967 y 1968, además de haberse llevado ya la corona como campeón de Indycar en 1965 (año donde además fue el novato del año), y 1966. Entre 1966 y 1959, Andretti ganó 29 de las 85 carreras disputadas de Indycar.