Foto: FIA Formula E

Los pilotos de la FIA Fórmula E, Jerome D’Ambrosio y Bruno Senna, pasaron por Balcarce para conocer más de cerca la leyenda de ‘El maestro’ Juan Manuel Fangio.

Apovechando el ePrix de Buenos Aires, que se disputará este sábado 6 de febrero, D’Ambrosio y Senna realizaron un recorrido hacia Balcarce, la ciudad cuna del mayor ídolo del automovilismo argentino: Juan Manuel Fangio.

Una vez llegaron allá, se encontraron con la evidente euforia por ‘El maestro’: dos esculturas fabricadas a partir de reciclaje en honor a dos de sus máquinas emblemáticas, el Maserati 250F y el Mercedes W196. Con ambas, Juan Manuel logró ser campeón del mundo.

“Mi tío [Ayrton] y Fangio se volvieron buenos amigos. Había mucho respeto entre ellos por todo lo que habían conseguido” comentó Bruno Senna durante este recorrido.

Un contacto con la historia

El destino final era el Autódromo Juan Manuel Fangio: un circuito de poco más de 4 kilómetros, con grandes cambios de elevación, diseñado por el mismo argentino. Y en la pista, cuatro autos emblemáticos esperaban a Senna y D’Ambrosio: un Ford V8 1938, un Chevrolet Coupe con el que Fangio corrió las míticas ‘Mil Millas’, un Talbot Lago de 1950 y un Maserati 450S.

Iniciaron su recorrido en la pista con el Ford y el Chevy, dos autos bastante diferentes a lo que estan acostumbrados a manejar en la Fórmula E. Pero igualmente divertidos.

Para D’Ambrosio, el mejor momento de la experiencia fue correr en la pista con el Talbot. Una experiencia “maravillosa” de acuerdo a sus propias palabras:

“Fue algo muy especial. Lo mejor para mí fue manejar el Talbot. Es uno de esos momentos en los que te das cuenta cuán expuestos estaban estos pilotos y qué tan diferente es el deporte a motor hoy día – mucho más seguro. Y por ello estamos agradecidos. Juan Manuel Fangio es una de las leyendas de este deporte.”

Bruno, por su parte, pudo conducir el Maserati, auto famoso para Fangio pues fue en este auto en el que iba a manejar en Cuba en 1958, cuando fue secuestrado brevemente durante el día de la carrera por tropas seguidoras de la causa de Fidel Castro. Aunque el mismo Fangio aseguró que no tuvo maltrato, esto impulsó el nombre de los Castro y su causa en Cuba. Al respecto del auto, Senna concluyó:

“Estos autos son obras de arte, son piezas de museo, así que no quieres dañarlos. Pero bastante divertidos de conducir”.

Y así terminó una experiencia mágica en la tierra del único e inigualable ‘chueco de Balcarce’.

— Con información FIA Fórmula E