Teniendo en cuenta lo ocurrido en este accidente, fue milagroso que no hubiese ocurrido una fatalidad.

Ocurrió en 1994, entre los pilotos Jacques Villeneuve (entonces un novato en la categoría), y el japonés Hiro Matsushita (quizás uno de los pilotos con más dinero en la historia del deporte, pues su familia es la dueña de Panasonic).

A pesar de lo espectacular del accidente, Matsushita salió con una lesión en uno de sus hombros, en tanto que Villeneuve escapó ileso. Un verdadero milagro.