DKW Pedro Manuel Duque

En 2016 se conmemoran 50 años del Circuito El Volador, una de las carreras más recordadas del país. El Autoclub la Montaña nos recordó cómo organizó esta carrera que desde sus inicios reunió a los corredores más importantes y las máquinas más rápidas del país.

En enero de 1966 un grupo de fanáticos del automovilismo se reunió en Medellín para crear el Autoclub de la Montaña, su objetivo era realizar carreras de autos en Antioquia y construir un autódromo que fuera su hogar. El Circuito Central Colombiano ya había llenado las calles de espectadores desde 1945, había excelentes autos y pilotos, era el momento de realizar una carrera dentro de la ciudad. El 24 de abril de ese año el Autoclub organizó la primera carrera callejera que se realizó en la ciudad sobre el Circuito El Volador.

Al noroccidente de Medellín está uno de los siete cerros tutelares más grandes del Valle de Aburrá, El Volador es una reserva natural que hoy está rodeada por la ciudad pero que hace medio siglo solo tenía algunas casa y pocas vías a su alrededor. Un grupo de corredores notó que con esas calles aledañas al cerro se podía dibujar una pista de carreras de 6.700 metros, así que buscó los permisos y la logística para celebrar el Primer Circuito El Volador.

CROQUIS DEL CIRCUITO EL VOLADOR 1966

Esta carrera fue la tercera válida del Campeonato Nacional de Automovilismo, costaba de 15 vueltas al largo circuito que recorría lo que en ese entonces eran zonas verdes. Los corredores nacionales pagaron la  la inscripción que costó 500 pesos por cada carro, dentro de la lista de participantes estaban Otto Baños, Luis Garzón, Jaime Maldonado, Carlos Tellez, Dieter Herber (Fórmula 3) y Lucy de Rojas.

Luego de 50 años el Autoclub La Montaña sigue activo en cabeza de Ramiro Londoño, su mayor preocupación es encontrar un lugar en el cual se pueda desarrollar un autódromo para Antioquia. Aunque varios lugares como el Parque Juan Pablo II y la Unidad Deportiva Atanasio Girardot han servido como escenarios, la afición sigue recamando un espacio propio para correr.