Foto: Mercedes AMG F1 Team

El piloto alemán logró su primer título en la máxima categoría tras finalizar en la segunda posición en el Gran Premio de Abu Dhabi. Lewis Hamilton ganó, pero no le alcanzó.

Nico Rosberg no ganó en Yas Marina. No le alcanzó. Hamilton dominó de principio a fin. Pero eso no fue impedimento para que festejara en Abu Dabi. Para que brincara, le diera un beso a su auto y festejara. Se coronó campeón de la Fórmula Uno. Emuló lo hecho por su padre, Keke Rosberg, en 1982.

“Gracias por todo, nunca olvidaré esto”, gritó emocionado una vez cruzó la línea de meta con su compatriota, Sebastian Vettel respirándole en la nuca.

Con un grito y vueltas sobre su eje, el alemán celebró su primer título.

“Fue muy intenso todo, esas últimas dos vueltas fueron muy complicadas, con Sebastian Vettel detrás, creo que todo va a salir con el pasar de los días”, afirmó Rosberg durante la rueda de prensa después de la competencia. Sus ojos dejaban ver la emoción, aún estaba incrédulo, un título soñado para el piloto de Mercedes.

La combinación que forman Lewis Hamilton y su Mercedes llevaba paseándose los dos últimos años y parecía que no iba a haber dos sin tres. El británico, por carácter y ambición, se convirtió en punta de lanza de la escudería de Brackley (Gran Bretaña), mientras que su vecino de taller, mucho más discreto en todos los sentidos, se limitó a aguantar y esperar.

Su momento llegó este año, en el que aprovechó la inercia del último tramo del anterior para encadenar cuatro victorias seguidas. A partir de entonces, Rosberg supo resistir el contraataques de su rival cuando este contestó con fuerza –seis triunfos en siete grandes premios entre Mónaco y Alemania–, para después asestarle la puntilla y prepararse el terreno para depender de sí mismo.

Llegados a ese punto, de nada sirvió el último empujón de Hamilton, que ni siquiera llevándose las últimas cuatro carreras pudo celebrar su cuarto Mundial, por más que a fin de cuentas acumule una victoria más (10) que Rosberg (9).

Rosberg es solo el segundo campeón hijo de otro campeón, pues su papá Keke fue el campeón del mundo en 1982. Damon Hill (1996) y su padre Ghaham (1966, 1968) fueron los primeros en lograr esta hazaña.

— Con información AFP