Luego de las modificaciones al trazado del óvalo de Texas, este fin de semana la NASCAR lo ha puesto a prueba.

Informe de Michelle Quintana, colaboradora de ColMotorFans.com desde el Texas Motor Speedway – Traducción de Andrés Gutérrez

Hace 15 años fue la última vez que el Texas Motor Speedway fue pavimentado. Desde entonces y hasta la última fecha en 2016, se había utilizado la misma carpeta asfáltica. Este fin de semana, durante las competencias de Xfinity Series y Monster Cup, se ha estrenado un nuevo asfalto en el óvalo de 1.5 millas.

Debido al clima complejo del área de Fort Worth, pueblo donde queda ubicado el Speedway, la superficie ha abosrdibo una gran cantidad de agua yposteriormente, con ayuda del intenso calor, se liberaba a la superficie, algo parecido a la compresión de una esponja. Y esto ocurrió en varias ocasiones durante las últimas carreras de NASCAR e Indycar en Texas, donde se iba secando la pista con los camiones y ‘jet dryers’ pero luego de un breve tiempo seguía saliendo agua. De hecho, una somple lluvia de 15 minutos tomaba cerca de 5 horas para ser secada.

Así que la necesidad de pavimentar fue inminente, y esta labor fue terminada hace menos de un mes. Para ello utilizaron una máquina enorme llamada ‘el Monstruo de Llantas de Texas’, el cual convirtió llantas reccladas en fragmentos diminutos que crearon la base para el asfalto. También la utilizaron para aplicar un poderoso limpiador que ayudó a eliminar los restos de aceite y fluidos del trazado.

Hasta la carrera de la Xfinity Series del sábado, no se había dado un test oficial, y esto lo sintieron la mayoría de pilotos en las prácticas previas y por supuesto durante esa carrera. Muchos de los favoritos encontraron que Texas ahora se ha convertido en un óvalo de una sola línea de carrera, pues la falta de agarre en el exterior lo hizo inmanejable. Con un clima cálido, como el de este domingo, es probable que el óvalo se haga mucho más resbaladizo.

Estos cambios también llevaron a disminuir el ángulo del peralte, pasando de 24 a 20 grados en las curvas 1 y 2. Esto será también un reto, no solo para la carrera de Monster Cup, sino para cuando la Indycar Series visite este óvalo más adelante en la temporada.

Informe de Michelle Quintana, colaboradora de ColMotorFans.com desde el Texas Motor Speedway – Traducción de Andrés Gutérrez