Foto: Indycar Media

El piloto colombiano Gabby Cháves realizó una gran carrera en la Texas 600 de Indycar, en apenas su segunda participación del año.

El año de Gabby Cháves, aunque corto, está siendo realmente positivo. Luego de un excelente noveno lugar obtenido en la Indy 500, en su carrera de regreso tras casi un año sin estar a bordo de un Indycar, ahora el bogotano llegó al Texas Motor Speedway para disputar la segunda carrera de su historial con el equipo Harding Racing.

El colombiano partió desde la casilla 20 de la grilla de partida, con 22 autos en total y 248 vueltas por delante. En lo que se convirtió en una carrera de supèrvivencia, con muchos accidentes producto de la grilla pareja y el desgaste de neumáticos, Gabby llevó su auto Chevy #88 hasta el quinto lugar final.

Su ritmo de carrera fue por momentos el mismo de la punta de carrera, luchando lado a lado con rivales como Graham Rahal, Tony Kanaan y Max Chilton, quienes tienen temporada a tiempo completo en la categoría. Este quinto lugar es, además, su mejor posición de carrera en lo que lleva de su historial en la Indycar.

Su paciencia y manejo calculador, sin dudas apoyado en su talento natural y de la mano de su coach Al Unser Jr (campeón de Indy 500 e Indycar), le ha dado estos dos grandes resultados en las dos competencias que ha tenido esta temporada.

Desde Texas, Gabby Cháves conversó con Michelle Quintana, nuestra colaboradora en Estados Unidos, tras la carrera:

“Tuvimos un gran carro, estuvimos en el top-5 al final y teniamos un auto para estar en el top-10. Tuvimos algo de suerte al evadir los accidentes que se dieron”.

Respecto a lo que sería su continuidad este año y lo que viene para 2018, Cháves tiene confianza de poder extender su vinculación con el equipo de Mike Harding:

“Tenemos planes de correr una carrera más durante este año. Y a partir de ahí veremos. El plan para el próximo año es estar toda la temporada, eso espero”.