Foto: Chris Trotman/Getty Images

Presionado por Kevin Harvick en las vuelats finales de la Pocono 400, Ryan Blaney logró mantener la calma y logró de forma dramática su primera victoria en la Monster Energy NASCAR Cup Series.

Tras el reinicio en la vuelta 148 de las 160 programadas, Blaney adelantó a Kyle Busch en la vuelta 151, gracias a que el auto de Busch venía con llantas más usadas y no fue capaz de frenar el avance del Ford No. 21 de Blaney y Wood Brothers Racing Ford.

Busch intentó bloquear el paso de Blaney en la recta de Long Pond, pero Blaney se mantuvo en control hasta tomar la delantera.

Una vuelta después, Harvick adelantó a Busch y se acercó peligrosamente a Blaney, quien no se intimidó y lo mantuvo bajo control hasta cruzar la meta con solo 0.139 segundos de ventaja para convertirse en el 19no. piloto del equipo Wood Brothers en ganar una carrera en la máxima serie de la NASCAR y primero desde que Trevor Bayne ganó la Daytona 500 en 2011

Blaney, de 23 años, es también el ganador más joven desde que Bayne, quien tenía 20 años en su victoria en Daytona, que logra una bandera a cuadros para Wood Brothers at Daytona.

Cuando se bajó del auto en Victory Lane, Blaney parecía no entender todavía la magnitud de su victoria.

“Esto supera todos mis sueños de muchas formas”, dijo Blaney. “Crecí viendo a mi papá (Dave Blaney) competir en esta pista y es maravilloso poder darle una victoria a Wood Brothers, antes que nada, pero hacerlo aquí, en esta pista, tan cerca de Ohio, que es mi casa, es algo increíble”.

Para lograrlo, Blaney tuvo que superar a Busch. Algo que no fue nada fácil, a pesar de que el piloto del Toyota No. 18 de Joe Gibbs Racing, que lideró 100 vueltas, se quedó en pista durante la bandera amarilla causada por el contacto del auto de Kasey Kahne contra el muro exterior.

“Kyle se quedó fuera y estaba con llantas más viejas. Empecé a notar que estaba teniendo algunos problemas, especialmente en la (curva) 1 y ahí fue que me di cuenta que mis llantas nuevas me iban a mantener con vida.

“Al final pude mantener el ritmo en (la curva) 3, pero me bloqueó muy bien y no lo pude pasar por el carril interior, pero al final lo pude pasar, aunque luego tuve que contener al No. 4 (Harvick). El iba muy rápido y le tengo que agradecer que haya corrudo de forma limpia. Fue algo muy bueno de su parte, pero de cualquier modo muy angustiante para mi. Espero que los fanáticos lo hayan disfrutado. Fue maravilloso”.