El piloto italiano lideró la mayor parte del Gran Premio de Gran Bretaña de MotoGP, pero su moto no le dió para más en el cierre de carrera.

Con un inicio de carrera meteórico, Valentino Rossi ilusionó a su enorme fanaticada en Silverstone para llevarse a casa una nueva victoria. Pero en el momento decisivo no pudo defenderse de los ataques de su compatriota Andrea Dovizioso, quien se llevó su cuarto triunfo del año.

Y es que, según palabras del propio Rossi, el cierre de competencia es el punto debil de su moto y de su forma de afrontar las carreras esta temporada. Algo en lo que aún deben trabajar junto al equipo Yamaha para hacer frente a las Honda y Ducati.

“He disfrutado mucho porque tenía un buen ritmo. Cuando quedaban 6 vueltas pensaba que lo podía ganar, pero es ahí donde más sufro. Me cuestan los finales de carrera. No era tan fuerte como para poder luchar, pero estoy contento” comentó Rossi.

“Lo he intentado todo para pasar a Viñales al final y estar en el podio era mi objetivo. Este fin de semana hemos mejorado mucho, aunque nunca sabes: hacemos lo mismo que en otros circuitos, a veces funciona y otras veces no”

“Esperemos poder ser fuertes en el futuro: aunque estoy cerca en cuanto a puntos, sigo siendo cuarto y me falta al final de carrera” concluyó el italiano.