Un accidente temprano. Caer hasta el fondo del grupo. Recuperar una vuelta perdida. Un pinchazo. Y luego de todo eso finalizaron terceros.

Una carrera llena de eventos la que tuvo el equipo Penske en su regreso al Campeonato IMSA, donde estuvo presente el piloto colombiano Juan Pablo Montoya, junto a Helio Castroneves y Simon Pagenaud, a bordo de un prototipo Oreca-Gibson LMP2 marcado con el #6.

Clasificados en la pole position, gracias a una impecable vuelta de clasificación de Castroneves, la fortuna para el equipo duró poco, pues a menos de media hora de iniciada la carrera un impacto de otro auto los dejó en la trampa de leca. Desde allí tuvieron que salir, con vuelta perdida y en el fondo del pelotón, a remontar.

A medida que avanzaron las 10 horas pactadas de carrera fueron avanzando, y gracias a un excelente manejo de parte de Castroneves, Pagenaud y Montoya -quien además cerró la carrera- superaron esos inconvenientes. Fue una carrera particularmente dura para el bogotano, quien en su último turno tuvo un contacto con otro auto de la clase menor GTD, lo que le costó un pinchazo y tuvo que acudir a los pits a una detención no programada.

Luego de todas las eventualidades, Penske recuperó de gran manera y finalizó la carrera en la tercera ubicación.

Los ganadores fueron Brendon Hartley, Scott Sharp y Ryan Dalziel, del equipo Nissan #2. En la clase GTLM, una de las más emocionante siempre en IMSA, los ganadores fueron Bill Auberlen, Alexander Sims y Kuno Wittmer, a bordo del BMW #25.

Esta carrera sirvió como punto de referencia para el equipo, quienes volverán a tiempo completo a partir del próximo año, con su prototipo Acura ARX-05.