El británico Lewis Hamilton (Mercedes) volvió a brillar este domingo al ganar con autoridad el Gran Premio de Estados Unidos, donde no aseguró matemáticamente su cuarto título mundial de Fórmula Uno porque el alemán Sebastian Vettel (Ferrari) acabó segundo, aunque sí festejó la cuarta corona seguida de su escudería en el campeonato de constructores.

Vettel salvó la primera “bola de Mundial” en el Circuito de las Américas de Austin (Texas), donde Hamilton ganó por quinta vez, elevando a 62 su número de victorias en F1, nueve de ellas este año. Pero será complicado que el inglés no iguale sus cuatro títulos el próximo fin de semana, en el que le bastaría acabar quinto en México, ser noveno, si el alemán es segundo; o incluso no acabar la carrera, siempre y cuando Seb no mejore un tercer puesto.

Este domingo, Lewis completó otro fin de semana de ensueño, y Aunque Vettel lo sorprendió en la salida de un Gran Premio de Estados Unidos con emociones en las posiciones de podium, a Hamilton le basto solo 5 vueltas para recuperar la punta y no volver a mirar atrás.

Bottas, que acabó quinto, también fue rebasado por Verstappen, que en el último suspiro adelantó a Kimi, pero al que, una vez en la antesala del podio, se le comunicó la sanción de cinco segundos -por rodar con las cuatro ruedas fuera de la pista, que lo hizo regresar al cuarto puesto.

El próximo fin de semana, en el Gran Premio de México, Hamilton podría gritar campeón si vuelve a ganar la carrea, independiente de lo que haga Vettel.