Hablamos con el director y fundador del campeonato, recordando los momentos más valiosos de las 500 carreras de historia del TC 2000.

Ir contra corriente, enseñar, aportar ideas, buscar patrocinios, cerrar negocios, apoyar pilotos… todo para correr un domingo cualquiera. Desde el inicio el TC 2000 Colombia ha luchado para consolidarse como un campeonato estructurado, y en medio de todo esto han paasado casi 15 años de historia.

Esos 15 años ratifican a la categoría como la de mejor estructura, deportivamente hablando, en el momento actual del automovilismo colombiano, y para celebrar esta fecha especial de 500 carreras, hablamos en exclusiva con Ricardo Soler, su fundador y director.

Invitación: este domingo 29/octubre en el Autódromo de Tocancipá, desde las 9:00am, la semifinal de temporada del TC 2000 Colombia, con la celebración de la carrera 500. Transmite Win Sports desde las 9:30am.

Colombia Motor Fans: Ricardo, muchas gracias por este tiempo con nosotros, y de antemano felicitaciones por llegar a las 500 carreras con el TC 2000.

Ricardo Soler: antes que nada gracias por el acompañamiento que nos han dado en estos años desde Colombia Motor Fans. Su acompañamiento ha sido importante para la difusión de nuestros campeonatos.

CMF: El TC 2000 Colombia cumple 500 carreras y casi 15 años dando espectáculo, y detrás de eso pasan muchas cosas que la gente no conoce. Recuerdas alguna anécdota especial?

RS: En todas las carreras pasan cosas. Todas traen aprendizaje, novedades. Pero se aproxima la carrera 500 y es una fecha muy importante. En esta carrera en particular estoy recordando lo difícil que es hacer automovilismo en Colombia, cada vez que uno quiere hacer una carrera, por X o Y motivo, entiendo por qué no hay más carreras de carros en el país. Hablando puntualmente de circuitos, lo que hacen organizaciones como Tortugas o el TC 2000, es impresionante. Si fuera medianamente fácil, tendríamos muchísimos más campeonatos. Cada carrera deja una cantidad de enseñanzas y cosas tremendas.

En este proceso solamente he encontrado una cosa fácil, y es tirar la toalla, renunciar, decir ‘no voy más’. Cuando nosotros iniciamos, los campeonatos tenían una expectatuva de vida de 2 años. Nosotros hemos superado siete veces esa expectativa.

CMF: El TC va para 15 temporadas, y todo comenzó con la clase mayor, el TC 2000. Cuatro años después llegó el TC Junior y al día de hoy tienen cuatro categorías de soporte. Cuál es el secreto para tener hoy día una carrera con no menos de 100 autos?

RS: Es una operación suicida. Como todo lo que pasa en el ‘país del Sagrado Corazón’, las cosas las tuvimos que hacer al revés. En la primera carrera salimos con 16 autos del TC 2000, y la ganó Ricardo Quimura. Empezamos así porque teníamos la necesidad de conseguir recursos y patrocinios, y por eso tuvimos que iniciar con la categoría principal, comenzando de arriba hacia abajo.

Cuatro años después le metimos el TC Junior, tres años después Clase A, y al año siguiente Clase B. Todo eso para darle forma a una idea que estuvo desde el primer día: esa categoría, con la que comenzamos el primer día, tenía que ser la top, y aquí tiene que haber una cantidad de categorías debajo, porque había campeonatos pero no categorías base, de soporte. Yo estuve mirando mucho cómo funcionaban las categorías de NASCAR, aprendiendo como era ese famoso ‘circo’ y empecé a pasar de dólares a pesos, de inglés a español.

Hay que formar una estructura, mantener una identidad. Al TC 2000, te lo digo de todo corazón, si no le hubiéramos creado esa estructura de soporte, hoy tendríamos una categoría con 4 carros, porque no tendríamos renovación.

CMF: El TC 2000 ha sabido traer ese show de NASCAR para hacerlo ‘a la colombiana’…

RS: La verdad, por lo que voy a decir, habrán lectores que se van a molestar, pero son mis convicciones: en materia de espectáculo no hay nada como NASCAR. No me hablen de Fórmula 1. En NASCAR Tienen un slogan que es ‘nadie sabe quién va a ganar’ y es cierto. En la F1 tres o cuatro carreras antes de la final ya se sabe quién es el campeón, mientras que en NASCAR hasta la última vuelta de la última carrera, después de 36 fechas, se define el campeón.

CMF: Quiero hacerte ahora una tanda de preguntas rápidas, para que nos regales una frase respecto de los nombres que te voy a decir y significan mucho para el TC 2000. Comencemos por Roberto Wilson…

RS: Roberto es un estilo de vida. Es una historia andante, transpira automovilismo, es apasionado y así como es apasionado, es explosivo. No puede vivir el automovilismo si no es al 100%, y lo que yo veo es que a través de las Academias del TC 2000 logró tener el papel que le permite vivir, trascender. Él es absolutamente pleno dictando clases en la Academia, esa es su esencia.

CMF: Edgar Hernández…

RS: ¡El doc! Yo lo defino en una sola palabra: obstinación. Es un piloto frustrado, y por estar manejando el equipo de seguridad no puede manejar un auto de carreras. El doc le aportó ideas, conocimiento, discusiones y de todo al campeonato, porque queremos lo mejor, queremos crecer. Armó su equipo contra iento y marea y en gran parte es el responsable de tener un récord de 467 carreras con cero traslados en ambulancia y cero lesionados.

CMF: Las carreras en los óvalos…

RS: Fue un capítulo excelente que tuvimos que dejar de hacer porque, no nosotros, sino a otras instituciones, les quedó grande.

CMF: La Escuela General Santander…

RS: Fantástico. El circuito de la Escuela fue una apuesta increíble, donde el director y subdirector de la Escuela me dijeron ‘ante la cúpula nacional de la Policía ponemos nuestras cabezas sobre la bandeja, de aquí salimos en hombros o decapitados’. Yo les dije ‘aquí también pongo mi cabeza’. Nos la jugamos para hacer una cosa de locos: montar un circuito que terminó siendo uno de los de más grata recordación. Lastima que no se pudo seguir haciendo por transformación del propio escenario. Era un circuito lento, difícil, se había trabajad mucho en seguridad y contención, y se iba a seguir evolucionando.

CMF: Francesco Galvis…

RS: Un campeón. Con él yo siento lo que debió sentir Bill France Sr, cuando tomó a los que se la pasaban corriendo en Daytona y se los llevó al óvalo, y vió que todos eran unos campeones al volante.

CMF: Camilo Pongutá…

RS: Fue nuestro segundo campeón. Camilo fue la persona que hace unos siete años, con un ejemplo real, me demostró que en Colombia si se podía vivir del automovilismo. Armó su auto y diseño una contabilidad increíble donde hasta estaba su sueldo como piloto. Por cuestiones del patrocinio no pudo seguir, pero él me mostró que el sueño de que la gente puede ganar dinero corriendo carros es POSIBLE en Colombia.

CMF: Mario Monroy y su familia…

RS: Super Mario. Un fuera de serie. En el carro que se montó, ganó. Es increíble.

CMF: El actual campeón, Melkin Marín…

RS: Melkin, más que correr y ser campeón, es la ratificación de la razón de ser del TC Junior. Él es el primer egresado del TC Junior que logra el título del TC 2000. Es la ratificación de que nuestra escalera de ascenso está bien hecha.

Melkin no parece colombiano, sino argentino. Es, de todos los pilotos activos, quien más lejs vive del Autódromo. Y es el que más ha ganado en los últimos tres años. Él armó un equipo, su escudería, y creó no un carro para él correr, sino un negocio en torno a las carreras.

CMF: Y la última, sobre la nueva generación de pilotos: Camilo Forero, Andrés Felipe Ceballos, Juan Pablo Patiño…

RS: Todos merecen un capítulo aparte. Lo fundamental es que TC 2000 ha logrado armar un paquete de estrellas, de talentos. Nuestro campeonato no está hecho para buscar al próximo Juan Pablo Montoya, está hecho como hacen en Argentina sus campeonatos: para que ellos mismos puedan correr en un marco sostenible, con el objetivo de ser figuras en sus países.

Ceballos y Forero vienen del kartismo, así que no los formamos nosotros, pero sí pienso que a través de nuestras carreras se han convertido en estrellas a nivel nacional. Y ya que citas a Juan Pablo Patiño, él comenzó desde ceros, desde la base. Fue campeón de la Academia, pasó rápidamente por TC Junior, fue campeón de novatos del TC 2000 y ya está peleando el título de la categoría mayor.

El día que un piloto que llegó desde la base, y se haya formado con nosotros, y sea campeón del TC 2000, ese día creo que vamos a poder patentar la excelencia de toda nuestra estructura deportiva.

CMF: Finalmente, ¿qué le diría el Ricardo Soler de la carrera 500 al Ricardo Soler de la carrera 1.000?

RS: Le diría lo que le he dicho en estos días al Ricardo Soler de la carrera 1: ‘no tienes nada en tus manos, sigue tu sueño, no te detengas, hazlo!’.