Foto: United Autosports

El piloto español realizó pruebas en los circuitos de Bahrain y Motorland Aragón, con el objetivo de prepararse para su debut en las competencias de duración.

Alonso tiene como objetivo para 2018 competir en las dos pruebas más importantes del endurance a nivel mundial: las 24 Horas de Le Mans del FIA WEC; y las 24 Horas de Daytona de IMSA.

Para ello, el asturiano estuvo presente en el circuito Motorland Aragón, probando un prototipo DPi de IMSA del equipo United Autosports, escuadra con la cual ya confirmó su participación en la clásica de resistencia norteamericana a finales del mes de enero.

“Obviamente, estamos con una agenda muy apretada entre ahora y Daytona, pero fue muy divertido pilotar el coche por primera vez. Hay bastante botones y algunas cosas más que estudiar, por lo que era importante hacer este shakedown inicial antes de Daytona y así aprender todo lo necesario sobre el coche”.

“Estoy contento con todo lo que hemos hecho hoy, el coche va muy bien y el equipo es fantástico. El ambiente aquí es una maravilla, como una gran familia, ha sido todo increíble. Tengo muchas ganas ya de ir a Daytona” concluyó sobre este primer test.

Luego de la disputa de las 6 Horas de Bahrain, final de temporada del FIA WEC, Alonso estuvo en el test de novatos en este mismo circuito, donde se puso detrás del volante del Toyota TS50 Híbrido, vehículo de la categoría LMP1 del equipo con el cual aspira -según circulan rumores- a participar en Le Mans el próximo mes de Junio.

En el circuito de Sakhir, el español completó 110 vueltas y destacó a los directivos del equipo japonés, quienes además aseguraron su continuidad en el WEC por lo menos hasta finales de 2019.

“Creo que un test en LMP1 es siempre algo muy bueno para cualquier piloto de carreras. Estos coches son maravillosos de conducir y muy consistente en cada tanda” comentó Alonso. “Algún día sería genial correr en resistencia. No sé cuándo, pero la resistencia es uno de mis objetivos para el futuro tras la F1”.