Los cambios que se están dando en la Fórmula 1 desde que asumió Liberty han sido cuando menos polémicos. Primero el logo, que al final de cuentas es lo de menos y aunque no soy un fanático de su diseño, uno se termina acostumbrando y deja de importar. Es como los colores/diseños de los autos cada año, en Australia nos rasgamos las vestiduras por la estética, en Hungría ya nos quejamos es porque solo hay 2 autos que pelean las carreras.

El siguiente cambio se dio la semana pasada al sacar a las famosas ‘grid girls’. Esto levantó una polémica innecesaria. El argumento (excusa) dado por Sean Bratches diciendo que “va en contra de las normas sociales modernas”, es decir, él asume que al ser mujeres trabajando en un entorno históricamente machista están siendo objetivadas, y esta concepción para el negocio –de Liberty- es malo.

Pues no mi querido jefe comercial, varias de las chicas que han sido ‘grid girls’ en distintos circuitos de la F1 a lo largo de los años se han manifestado diciendo que era un buen trabajo, en el cual eran tratadas con mucho respeto, podían divertirse estando al lado de los autos (quién no) y en los circuitos y además ganaban un buen dinero.

Claro, está la contraposición de mujeres como la de Helen Crossley, la cual trabaja en la parte de social media de McLaren, que se “alegra” por esta decisión ya que no va ser “estigmatizada” como una ‘grid girl’ cada vez que diga que trabaja en la F1.

Sinceramente creo que las personas con las que habla Helen son un poco cerradas de la cabeza en verdad. Idiotas hay en todos lados, ella debería saberlo, vive trabajando con redes sociales, el mayor caldo de cultivo de la estupidez humana.

Sin embargo, Crossley tiene razón en algo: falta un mayor espacio y protagonismo para las mujeres dentro de la F1. No solo como pilotos, lo cual espero que algún día ocurra, sino también como directoras – Claire Williams y Monisha Kaltenborn son un buen ejemplo -, diseñadoras o ingenieras con un gran reconocimiento dentro de la categoría.

Sí, sé que hoy en día hay varias, pero no tiene el impacto mundial de Adrian Newey, por ejemplo. Ellas son las que uno ve en cuando la Tv muestra los boxes, pero no sabe sus nombres. Hay que sacarlas del anonimato.

La última decisión que tomó Liberty es poner a niños – jóvenes pilotos de escuelas de automovilismo local – en lugar de las ‘grid girls’. Básicamente lo que Bratches quiere hacer es emular el modelo usado en el fútbol en el cual los clubes les dan la chance a los chicos de divisiones inferiores de ayudar en la cancha como recoge pelotas o salir al campo con los jugadores de la profesional. Es hasta una buena iniciativa que incluso ya se aplicó en la Fórmula E.

Esta medida de acercar a los más jóvenes a la F1 también la hubieran podido hacer sin necesidad de acabar con las ‘grid girls’.

Bratches, Liberty y en general los que son dueños de una marca tan poderosa como la Fórmula 1, saben que esto es un negocio. Y sí, las modelos que se ubicaban 30 minutos al lado de los autos en la grilla había que pagarles – y por lo que ellas dicen eran un buen salario- y realmente su trabajo no beneficiaba o perjudicaba el nivel de la categoría. Básicamente, usando la lógica de la compañía estadounidense, eran prescindibles. Obvio, convocar niños y ‘pagarles con experiencia’ es mucho más rentable que pagar un verdadero salario a las ‘grid girls’.

En definitiva, para los pilotos y para los que nos gusta la F1 esto es un deporte, para los que están detrás de todo esto es un simple negocio.

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