Luego de una espera más que larga, la competencia de piques 1/4 de milla regresa como campeonato oficial. Una buena noticia, pero de la cual se deben desprender grandes cambios.

Uno de mis primeros contactos formales con el automovilismo colombiano fue gracias a ‘La Petra’ por allá en 2002. ‘La Petra’ era una espectacular camioneta de piques que dominó por años la competencia en Colombia. Rápida, limpia, pulcra, poderosa. Era un verdadero sueño verla correr. Y me demostró que esta es una modalidad de automovilismo que tiene grandes fanaticadas en el país.

Recientemente, el Club G3 de piques y la Federación Colombiana de Automovilismo Deportivo han anunciado el regreso del Campeonato Nacional de Piques 1/4 de Milla, una de las categorías más importantes de nuestro deporte, que se caracteriza por tener una base de fans muy fiel, y unas carreras bastante cerradas donde los grandes autos se baten, codo a codo, en 402 metros llenos de emoción.

Esto es, sin duda, una noticia alentadora que enriquece la escena deportiva nacional, junto con el retorno de otros campeonatos como son el Camper Cross y el Rally de Velocidad, temas que no trataré aquí pero que merecen una nota similar a la que presento hoy. Porque los regresos deben servir no sólo para volver a traer a un público tradicional, sino también para aplicar correctivos sobre las situaciones que en el pasado afectaron a los campeonatos.

Una de las cosas más importantes que espero que empiecen a cambiar, y algo que ha sido ampliamente solicitado por competidores y fans, es el cumplimiento estricto de los horarios. Tradicionalmente las carreras de 1/4 de milla se han ido más allá del horario programado, algo que no sólo afecta al calendario de los pilotos y sus máquinas, sino que además provoca que muchos fans no lleguen a ver las finales, donde se definen a los ganadores de cada categoría.

Igualmente importante es la logística del evento, sobretodo en lo que respecta al manejo de entrada y salida de vehículos del Autódromo de Tocancipá. Desde las redes sociales del circuito han circulado varias peticiones de parte de los fanáticos, para que la entrada y salida de los vehículos se haga por la puerta alterna del trazado, en la parte posterior de la pista, y no sobre la recta principal. Esto no solo mejoraría el ritmo de carreras, quitando demoras mientras se despeja la recta principal, sino que además es un paso lógico hacia una mejor organización para hacer más ágil el proceso para todos.

Una parte también valiosa para esta nueva etapa de los piques está del lado de los competidores, en especial de la llamda “Categoría A”, donde se concentran los autos más poderosos y los más apetecidos por el público. Para ellos, una invitación a que se sumen a tiempo completo al campeonato, y que su participación no sea esporádica o solo limitada a la primera y última jornada. Porque qué bueno sería ver en cada fecha al ‘Dragster’ Margoliner con los Nissan GTR, o con el Camaro ‘Yenko’, o por qué no, con una nueva reencarnación de ‘La Petra’.

Finalmente, hacer extensivo este mensaje a quienes conocen de escenarios de piques en el resto del país, para buscar acabar con la eterna ‘centralización’ del deporte, girando en torno a Bogotá. Copas de piques como las que hacen en Barranquilla o Cali dan cuenta de la popularidad de esta disciplina, y si se lleva el campeonato a las regiones, sin duda que será un ‘Campeonato Nacional Profesional’ en todo el sentido de la palabra.

Felicitaciones a Fedeautos y al Club G3 por esta luz verde para un buen campeonato que da confianza para la escena automovilística en Colombia. Pero que sea para crecer y poner la vara más alta en nuestro deporte.

Ruedas Sueltas: artículos de opinión en ColMotorFans.com. Las opiniones aquí expresadas representan la postura de su autor, y no necesariamente representa las de ColMotorFans.com