Con la llegada del Gran Premio de Canadá, se celebran cuatro décadas de un logro apoteósico de parte del hijo pródigo del automovilismo canadiense: Gilles VIlleneuve y su triunfo en Montreal 78.

El 8 de octubre de 1978 quedó en la historia de la Fórmula 1 como el día de la primera victoria de Gilles Villeneuve en la categoría, uno de los pilotos más queridos y uno de los llamados ‘campeones sin corona’ pues, para cuando tuvo todo para llevarse el título, un accidente en Bélgica cobró su vida en 1982.

Pero en aquella carrera en Montreal en el 79, a bordo de su Ferrari 312 T3, lo vio dominar bajo una lluvia extrema que cobró retiros de al menos 10 pilotos, y ganó con autoridad. Lo acompañaron en el podium Jody Scheckter y su coequipero en Ferrari, el argentino Carlos Reutemann.

El recuerdo de aquella carrera será más vivo que nunca este fin de semana, pues su hijo, el campeón mundial de 1997 Jacques Villeneuve manejará el auto ganador de su padre, 40 años después:

“Es genial porque es la primera vez que voy a estar al frente con un auto de Fórmula 1 en Montreal” dijo un exhultante Jacques durante el anuncio del evento en la rueda de prensa el jueves en el circuito. “A medida que el tiempo pasa, [el recuerdo de Gilles] tiene mayor significado porque se ve lo que representa en los aficionados y en la historia del deporte. Y al tener yo hijos ahora también siento más eso” agregó.