Cinco pilotos nacionales buscan un sueño en los agrestes territorios del sur del Perú. Uno de ellos se estrenará en esta aventura, pero todos quieren llegar a la meta en Lima.

Del 6 al 17 de enero, más de 300 pilotos de todas partes del mundo se enfrentarán a la edición 41 del Rally Dakar, que por primera vez en la historia se correrá completamente en un único país.

Perú será testigo de esta aventura, con un recorrido de más de 5.000 kilómetros y cerca del 70% del mismo en arena. A eso se enfrentarán los cinco pilotos nacionales que llevarán nuestra bandera.

El MS2 Team Colombia vuelve por más

El equipo de los Mauricio Salazar, Sierra y Velásquez, le apuesta a terminar este Dakar y seguir con su sueño adelante en pro de la Fundación Alejandra Vélez Mejía para niños con cáncer. Ahora correrán a bordo de una Volkswagen Amarok con el número #365.

“En Perú nos sentimos como en casa. En Colombia no tenemos desiertos, hemos tenido que venir todos estos años a aprender y a entender el desierto en Perú, por lo que nos sentimos muy cómodos con el recorrido de este año. El pasado Dakar nos dejó un sabor amargo al quedarnos fuera en la penúltima etapa así que estamos haciendo una muy buena preparación este año. Vamos con una nueva marca, Volkswagen, con más potencia de motor y con mejor preparación a nivel mecánico y de conducción” dijo Mauricio SAlazar Velásquez.

Giordano Pacheco, el debutante

Con la herencia de su familia por las motos, Pachecho le apuesta a cumplir el sueño que su padre no pudo llevar a cabo. Será su primer Rally Dakar, en la categoría de motos, y le apuesta a llegar a la meta en Lima.

“Mi padre nos contagió su pasión por el motociclismo desde pequeños. Siempre ha sido el hobby familiar y el Dakar nuestro sueño. Lamentablemente, por temas de salud, mi padre nunca llegó a competir así que decidí hacerlo yo. Ha sido un proyecto de vida y poder cumplirlo es muy importante para todos nosotros. He recorrido Sudamérica en moto y conozco bien Perú. Me encantan su gente y sus dunas. Es un territorio difícil pero estoy muy emocionado. Para mí es agradable manejar en arena y creo que lo voy a pasar muy bien. Por ser mi primer Dakar, terminarlo es ganarlo” comentó Pacheco.

Christian Cajicá cambio de marca pero no de reto

Usando una quad Honda TRX450, con el #268 y con su propio equipo de asistencia, Cajicá quiere llegar a la meta luego de varias ediciones de abandonar en las primeras etapas.

“Desde pequeño me dediqué a correr con motos, fui campeón nacional de Motocross y luego participé en torneos de motos de agua, donde conocí al responsable de Can-Am, que confiaron en mí en diferentes proyectos, entre ellos éste de correr el Dakar. Es una carrera única, hay que vivirlo para sentirlo. Año tras año quieres repetir la experiencia. Si logras correrlo significa que estás haciendo bien las cosas. Ya he corrido varias veces en Perú pero en las tres últimas ediciones tuve que abandonar por problemas mecánicos. Ahora vamos a por la revancha” aseguró Cajicá.

Nicolás Robledo, recuperado, quiere mejorar

El antioqueño hizo su debut como dakariano en 2016, pero tuvo que esperar a su segunda participación en el 2018 para culminar la carrera. Y lo hizo con dos costillas fracturadas, una verdadera hazaña. Ahora, ya habiendo superado el reto de llegar a la meta, quiere mejorar su ranking y seguir coleccionando Dakars.

“El universo me puso todas los retos y pruebas para realmente vivir un Dakar. Terminé la edición 40 feliz y satisfecho pero antojado. Me gustaría correr 5 y ojalá la vida me de las herramientas necesarias para poder hacerlo. Este año mi propósito es acabar más tranquilo y mejorar mi ranking. Ya pasé todas las pruebas, por lo que hay menos presión. Logré terminarlo una vez, así que, si lo corro, es porque me gusta y quiero ser un ejemplo para mis hijos, que vean que los sueños se pueden cumplir si trabajas duro” comentó Robledo.