Totazo! La polémica puerta exterior del óvalo de Bristol

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Entre los años 90 y mediados del 2000, el óvalo de Bristol fue centro de polémicas por la puerta de acceso al diminuto óvalo que causó dos de los accidentes más impresionantes en la historia de NASCAR.

El primer accidente que recordamos hoy sucedió en 1990, su protagonista siendo el ex-campeón de NASCAR Cup Michael Waltrip. Durante una carrera de la segunda división (hoy conocida como Xfinity Series), el auto de Waltrip perdió agarre en la salida de la curva 2 e impactó contra el guardarriel que funcionaba como puerta de acceso al óvalo.

El impacto fue tal que alcanzó a golpear también el borde rígido del muro de concreto, algo que operó como un cuchillo para la estructura tubular del auto. Milagrosamente Waltrip salió caminando y pudo inclusive hablar con la prensa minutos después del suceso:

“Debo agradecer a Dios que estoy vivo y hablando aquí. Nunca había visto algo así en mi vida. El carro simplemente se desintegró” dijo.

El segundo incidente que recordamos sucedió 12 años después, y su protagonista fue Mike Harmon. En un recuerdo brutal del incidente de Waltrip, el auto de Harmon perdió la línea de carrera durante una práctica de la -entonces- llamada Busch Series,y en la salida de la misma curva impactó contra la misma puerta de acceso, aunque esta vez estaba hecha de concreto y malla.

Sin embargo, el resultado fue el mismo: un auto prácticamente partido a la mitad. Adicionalmente, Johnny Sauter golpeó los restos del auto, con el impresionante riesgo de haber podido arrollar a su colega.

Harmon tuvo la misma suerte de Waltrip: salió por sus propios medios del auto y vio, incrédulo, cómo su auto quedó reducido a chatarra en un abrir y cerrar de ojos.

Sin lugar a dudas, dos de los accidentes más impresionantes y que recuerdan que el automovilismo es un deporte de riesgo, así sea corriendo en un óvalo de apenas media milla de extensión.