Foto: Michelle Quintana

En pleno fin de semana de competencias en el superóvalo de Talladega, las autoridades de la NASCAR Cup vieron de primera mano un acto desafiante a sus nuevas decisiones sobre políticas anti-racismo que ha tomado la categoría.

Al final de la tarde, luego de cerrar el día tras no haber podido llevar a cabo la Talladega 500, carrera de la máxima división de NASCAR debido a las malas condiciones climáticas, los oficiales de la categoría encontraron una soga de horca en inmediaciones a los garajes del equipo #43 Richard Petty Motorsports, cuyo piloto es Bubba Wallace. La soga en EE.UU. es un símbolo asociado con la violencia racial.

De por sí indignante el hallazgo, éste se acentúa más cuando se pone bajo contexto que Wallace es un piloto de raza negra, y esto ocurre pocas semanas después de que NASCAR anunciara un control mucho más estricto a sus políticas anti-racismo, tomando como eje central de las mismas la eliminación de la bandera confederada, asociada durante muchos años con la esclavitud y el racismo perpetrado durante la guerra civil en Estados Unidos en la década de 1860.

NASCAR fue enfática en que tomará acciones serias en contra de este hecho, y así lo hizo ver en un comunicado de prensa oficial emitido en la noche del domingo:

“A última hora de la tarde, NASCAR se enteró de que se encontró una soga en el puesto del garaje del equipo 43. Estamos enojados e indignados, y no podemos decir con la suficiente seriedad con qué seriedad tomamos este acto atroz”.

“Hemos lanzado una investigación inmediata, y haremos todo lo posible para identificar a las personas responsables y eliminarlas del deporte. Como hemos dicho inequívocamente, no hay lugar para el racismo en NASCAR, y este acto solo fortalece nuestra determinación de hacer que el deporte sea abierto y acogedor para todos” cerró el anuncio.

A su vez, el propio Wallace realizó un anuncio a través de sus redes sociales:

“El acto deplorable de racismo y odio de hoy me deja increíblemente triste y sirve como un doloroso recordatorio de qué tan lejos debemos ir como sociedad y qué tan persistentes debemos ser para luchar contra el racismo” indicó el piloto del #43.

“Durante las últimas semanas, me he sentido emocionado por el apoyo de toda la industria de NASCAR, incluyendo a otros pilotos y equipos en los garajes (…) Esto no me va a doblegar. No voy a ceder. Seguiré con orgullo mostrando y apoyando las causas en las que creo” cerró Wallace en su publicación.

Diversas voces relacionadas con la categoría han expresado el apoyo a Wallace y a las autoridades del campeonato para dar con los responsables de este acto, e impulsar medidas más estrictas para evitar que estos hechos se repitan en el futuro.

Vale la pena recordar que las carreras del campeonato se están llevando a cabo con el mínimo posible de personal en los pits y garajes, y que apenas para esta competencia se ha dado acceso a 5.000 fanáticos a las tribunas, todos oriundos de la zona de Talladega. Sin embargo, la ubicación de la pista (el estado de Alabama, en el sur de los EE.UU.) lo hace un lugar particularmente radical con los temas políticos y raciales.

A continuación, el comunicado completo de Bubba Wallace: