¿Ferrari en la Indycar Series? casi sucede hace 35 años, y podría pasar pronto

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Los cambios de reglamento y un 2020 totalmente inusual podría llevar a Ferrari a retomar el proyecto que buscaron hacer en 1985 y 1986.

Debido a disputas políticas entre la Scuderia Ferrari y la FIA, en 1986 y ante los ojos de la prensa y del mundo, el equipo presentó el 637, un diseño de auto para competir en la que hoy se conoce como Indycar Series.

Pero al final este plan no se materializó y entonces se dijo que Ferrari nunca haría un monoplaza para otra categoría diferente a la Fórmula 1. Aunque ahora, en pleno 2020, este plan podría estar nuevamente entre los proyectos de la escudería italiana. ¿Ferrari con un equipo un la Indycar?

Este es un rumor que cada día toma más fuerza en el paddock de la Fórmula 1, y ha surgido como consecuencia de tres eventos estrechamente relacionados que han sacudido este 2020 a nivel mundial: el primero es uno ya conocido, la pandemia por el Covid-19 que ha afectado los eventos deportivos, obligando a la casa italiana a detener sus operaciones por casi 2 meses. Actualmente su fábrica ya se encuentra en actividad, y el equipo ha vuelto a realizar pruebas, ahora a la espera del inicio del mundial.

La segunda razón de esta posible decisión esta relacionada con los planes que la Fórmula 1 propuso para mejorar la competitividad de la grilla del mundial: el tope presupuestal para todos los equipos. Originalmente planeado para comenzar en 2021, este ajuste financiero busca que los equipos más grandes (como Ferrari) no tengan la diferencia técnica y de desarrollo que tienen hoy día con respecto a las escuderías más pequeñas (como Haas o Williams).

En 2021, el tope de presupuesto de cualquier equipo en la categoría será de 145 millones de USD (sin contar los salarios de los pilotos y el costo de los motores), y seguira bajando a 120 millones e 2022 y 135 en 2023. Pero se estima que la Scuderia Ferrari actualmente invierte más de 400 millones de USD por temporada en el mundial. Esta reducción en el gasto obligaría a la casa italiana a buscar nuevos campeonatos donde su fábrica, personal técnico y equipo de desarrollo pudiese enfocar su exceso de recursos.

Foto: Scuderia Ferrari

Y allí la Indycar, con la tecnología de motores turbo y que va dirigida en el corto plazo hacia motores híbridos, podría ser una seria posibilidad.

Eso sí, el plan de Ferrari podría ir más alla, pues buscarían también hacerse un lugar en el mundialde resistencia FIA WEC, dentro de la categoría mayor homologada para el mundial y para el campeonato IMSA, aunque sobre esto aún no hay mayores detalles.

“Ferrari siente una gran responsabilidad social hacia sus empleados, y queremos estar seguros de que para cada uno de ellos habrá un espacio de trabajo en el futuro”, comentó Mattia Binotto a la Gazetta dello Sport. “Por esta razón, hemos comenzado a evaluar programas alternativos, y confirmo que estamos viendo IndyCar, que actualmente es una categoría muy diferente de la nuestra [Fórmula 1] pero con un cambio de regulación programado en 2022. También observamos el mundo de las carreras de resistencia y otras series. Intentaremos hacer la mejor elección”.

La tercera razón es Roger Penske. El nuevo dueño de la categoría y del óvalo de Indianapolis busca nuevas oportunidades de crecimiento, y dentro de esas alternativas esta la llegada de nuevos fabricantes al campeonato. Con Dallara como único proveedor de chasis desde 2009, y Chevy y Honda vinculados con el serial de manera profunda, Ferrari podría aportar a la competencia una nueva variable para promover más desarrollo entre todos los equipos.

Con un segundo semestre lleno de actividad en la pista, habrá que prestar atención a las noticias que puedan confirmar este proyecto, pues hay bases que podrían llevar a que se haga realidad.

¿Pero qué paso con el plan de Ferrari Indycar de 1986?

El auto fue probado por Michelle Alboreto y contó con el apoyo de Bobby Rahal y Trusports, respectivamente el mejor auto y el mejor equipo en su momento de la categoría.

Enzo Ferrari planteó este auto como respuesta a la normativa de la Fórmula 1 que en su momento quería obligar a todos los equipos a usar motores V8, algo que finalmente no prosperó, en gran parte por esta presión de Ferrari.

Foto: LaF1